MATERNIDAD

Si estás súper estresada, haz esto…

octubre 10, 2017

Abrí un perfil en Instagram cuando estaba esperando a mi hija. Tenía, imagino que como todas, una ilusión inmensa y tiempo suficiente para buscar inspiración para decorar su habitación, hacerle ropita, descubrir marcas bonitas, comprarle cosas… En ese punto me apetecía mucho compartir lo que iba descubriendo, y diseñar una página en la que escribiría un post semanal. También tenía muchísimas ganas de hacerle a mi pequeña ropita de todo tipo, de lana, de tela…

Me puse manos a la obra y, para mi gusto, todo iba bien hasta que… nació mi pequeña Victoria.

Todos sabemos que tener un hijo es una bendición tan inmensa que no cambiaría a mi hija  por nada del mundo, no es un decir, pero en cuanto a mis planes…

¡Qué ilusa fui! ¡Y qué novata! La realidad ha sido tan distinta a lo que me imaginaba… Las telas y lanas tan ideales que compré, están ahí, muertas de risa. A duras penas comparto fotos en Instagram y el blog, ni un mísero post desde marzo.

Los primeros meses Victoria no dormía, comía a todas horas o… digamos que dormía cuando quería, comía cuando le apetecía (el sueño no ha mejorado n a d a). Como psicóloga había leído mucho sobre el tema y me creía preparada para resolver cualquier eventualidad. He tenido que admitir que las frases de mi madre, dichas sin más, estaban llenas de razón: “duerme cuando duerma Vic”, “come cuando haya comido Vic”. Y cuando mi madre repite una frase “como la que no quiere la cosa” varias veces, sé que lo mejor es darme por enterada cuanto antes. De lo contrario, ¡sigue y sigue hasta asegurarse que te das por aludida! Una vez conseguido su objetivo, no la repite más. Supongo que piensa: “ya he cumplido, a partir de ahora, ¡allá ella!”.

En los últimos días, la oía decir: “escribe un post”. Pasado un rato: “escribe un post”.  No entendía muy bien ese interés de mi madre en que escribiera. Cuando, armada de paciencia, le expliqué que cómo pretendía que escribiera un post, que si no me veía ABSOLUTAMENTE ESTRESADA, sin tiempo PARA NADA: “Mamá trabajo fuera de casa, Victoria trae todos los virus que puede de la guardería, tengo que cambiarme de casa y bla bla bla, por favor deja de decir tonterí…”

– “¡Por eso!”. La oí decir.

-“¿Por eso?”.

– “Si, lo mejor para el estrés es parar, desconectar de todo y hacer algo que te guste durante un rato y te quedas como nueva”. “Mamá, ¡la psicóloga soy yo!”. “Si, y yo tu madre. Siempre te gustó escribir ¿ya no te acuerdas?”.

Mi madre se llevó a Victoria a dar un paseo. Luis, mi marido, tenía que llevar el coche a no se qué y yo …me senté (por fin) y escribí este post. Nada mejor que parar un instante, desconectar DE TODO durante un rato y hacer alguna de las actividades que mas te gusten para poder continuar con las mil cosas del día a día. Cuanto menos tiempo hay, más necesario es parar.

Como bien he oído y ahora puedo afirmar, la maternidad es maravillosa y también complicada. Desconectar cada cierto tiempo es vital, y yo estoy dispuesta a mejorar en eso, porque como dice este lema que me encanta:

¿Estáis de acuerdo?

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